¿Nuevos valores o meras excusas?



Llevo un tiempo, que empieza a ser ya demasiado largo, dedicándome a un trabajo que no me crea demasiados problemas. Es bastante variado, tiene mucho contacto con el público, tiene sus picos de volumen de tareas y sus agobios, pero en general, es poco exigente para mí, y a menudo, demasiado rutinario y mecánico. Es cómodo, en una palabra.

Como noto que me falta algo, me paso la vida buscando ocupaciones extras que llenen ese vacío, y me dedico a escribir documentos de "autoayuda" y "autoorientación", analizando cómo quiero que transcurra mi vida de aquí en adelante. Me digo mil veces que quiero una vida plácida, que quiero dedicarme a estudiar y a aprender las muchísimas cosas que me interesan, y que no quiero un trabajo que me complique esa perspectiva. Pero por otro lado, vivo en una especie de permanente crisis existencial, y en el fondo es porque sé que puedo dar muchísimo más de mí y que no me puedo conformar con una vida tranquilita como la que tengo ahora. Es decir, para una temporada está muy bien, pero a largo plazo, me frustrará.

Circunstancias recientes, me han hecho reflexionar sobre mi nueva filosofía de vida, ésa que me hace afirmar que quiero un trabajo sin demasiada responsabilidad que me permita tener la mente libre y cubrir mis escasos gastos. Y de mi reflexión extraigo una pregunta: ¿Es cierto que ahora tengo otros valores, o todo eso no es más que un autoengaño y una sarta de excusas para evitar asumir responsabilidades? 

¿Qué pensaríamos de alguien que tiene alas y no quiere volar?

Como le dijeron al joven Spiderman (tomando prestada una frase de Franklin D. Roosevelt), "un gran poder conlleva una gran responsabilidad", y tratar de evitar eso, es lo que toda la vida se ha llamado "escaquearse". Y no es que pretenda sugerir que yo tengo un gran poder, ni mucho menos. Es sólo que parece un deber moral el poner al servicio de la sociedad los valores que podemos aportar. Cualquiera que tenga inteligencia y estudios, y tiempo invertido en formarse para realizar una tarea compleja, debería desempeñar un trabajo de responsabilidad a la altura de esa formación y aptitud.

De hecho, creo que el no hacerlo, es precisamente una fuente de insatisfacción y frustración. Está bien tomarse un descanso de vez en cuando, o pasar una temporada haciendo un trabajo menos exigente, pero a la hora de la verdad, si no buscamos algo en lo que podamos desarrollar todo nuestro potencial, algo que nos haga sentir orgullosos de lo que somos y de lo que hemos conseguido a lo largo de los años, acabaremos amargándonos la vida.

Y creo que yo ya estoy preparada para volver al ruedo y desplegar toda mi capacidad.

El reto está en no perder el norte y en no terminar siendo un zombie absorbido por el estrés laboral. En el equilibrio está la virtud. 

P.D. Hoy he redescubierto a Fleetwood Mac y me he puesto profunda.
















Comentarios

  1. Interesante...

    PDTA: no sé si has leído o no «El Elemento», de Sir Ken Robinson, pero creo que para estas reflexiones tiene aportaciones bastante interesantes ;) —que Ken Robinson sea el conferenciante más visto en las TEDTalks supongo que no es algo baladí :)

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    1. Hola, Aabrilru! No, no lo he leído, pero me lo apunto. Lo buscaré en las TED talks, que eso sí lo tengo a mano. Gracias por el dato y por el comentario. ;)

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