Simplificando mi vida. Minimalismo realista.



Ahora que ya he tomado la firme decisión de transformar mi estilo de vida desde un planteamiento tradicional hasta uno que me permita más libertad, tengo que ponerme manos a la obra, empezando por los cimientos.

Primero, voy a matizar la versión de nomadismo digital que me he propuesto vivir:

- Sinceramente, no me atrae tanto la parte del nomadismo como la de lo digital. Sería feliz incluso viviendo un sedentarismo digital, aunque viajar es algo que me gusta más que cualquier otra cosa en el mundo. Pero, afortunadamente, vivo en un buen sitio y adoro mi casa, así que lo de poder trabajar desde ella, no me supone ninguna tortura. No tengo ninguna intención de plantarme en Tailandia, que, por cierto, debe de estar sufriendo un overbooking de nómadas digitales, a juzgar por todo lo que estoy leyendo en internet. Si voy a la playa, quiero ir a la playa, no irme a la otra punta del mundo a trabajar, llenándome de arena.

- Soy una persona de gustos sencillos y baratos, así que tampoco busco nada demasiado exótico y grandilocuente, ni aspiro a ganar una millonada después del primer año (ni del segundo, ni del tercero...). Lo único que quiero es seguir generando un sueldecito modesto y ganar en calidad de vida. No necesito más.

- No me preocupa lo más mínimo tener que "vender mi tiempo" para ganarme un sueldo. Es curioso, porque es uno de los argumentos que he leído en contra de esa forma de vida. Muchos afirman que no tiene sentido, porque, al final del día, sigues teniendo que dedicar horas a la actividad que te dará de comer. Pues no le veo el problema. No quiero vivir sin trabajar. Lo que yo quiero es trabajar en algo que me aporte más satisfacciones que lo que hago ahora. Y ya sólo con añadir el factor "libertad" a la ecuación, sin cambiar nada más, sería feliz. Pero si encima puedo dar rienda suelta a mi creatividad, trabajar en algo que me guste, y sentir que tengo las riendas de mi vida, para qué queremos más.

Por eso decía el otro día que yo quiero teletrabajar. No quiero apuntarme al carro del postureo, ni del "gana millones en dos meses, haciendo lo que yo hice", sino sacarle provecho a mis conocimientos, y rentabilizarlos de algún modo que me permita trabajar desde cualquier lugar.

¿Que me apetece plantarme en otra ciudad para visitar a algunos amigos, y alargar mi visita un mes? Pues bien, lo hago, pero teniendo mi jornada laboral bien organizada, como haría en mi propia casa; eso sí, gozando de mayor flexibilidad y pudiendo disfrutar de otros alicientes cuando doy por terminada mi tarea. ¿Que quiero irme una temporada a otro país a aprender o mejorar mis conocimientos del idioma? Tres cuartos de lo mismo.

- No aspiro a vivir de vacaciones, aspiro a aprovechar al máximo mi tiempo libre, y a conciliar mejor mi vida laboral y personal. Es que, esto del nomadismo digital, parece una moda (de hecho, en parte, lo es), pero antes de que lo adornaran con el glamour de las redes sociales, ya he conocido gente que se ganaba la vida así, sin darle tanto bombo. Sobre todo, extranjeros medio jubilados que tienen un modesto negocio por internet que les permite venir a España a pasar varias temporadillas al año. Así de fácil, sin tanta historia. De hecho, una de las cosas que más me atrae, es poder entregarme en cuerpo y alma a una profesión que me guste. Me parece muy necesario para mantener una buena salud mental, y unos correctos niveles de autoestima.

Así que, una vez perfilada la versión del trabajo remoto que quiero para mí, tengo que trabajar en otros aspectos de mi vida, para que todo cuadre:

Vivir ligero de equipaje, implica reducir las pertenencias y los gastos. Si quiero más libertad y voy a renunciar a la seguridad de un sueldo fijo, tengo que minimizar los riesgos. Como he dicho, necesito poco dinero para vivir como quiero, y tengo claro que también necesito muchas menos pertenencias.

El minimalismo me atrae mucho, pero tengo claro que vivo en sociedad, y no puedo, ni quiero, pasarme todo el año usando sólo tres camisetas. No. Yo tengo compromisos sociales, me invitan a celebraciones, y no estoy preparada para reducir mis pertenencias a cuatro prendas. Así que quiero apostar por un Minimalismo más realista.

Además, sería un desperdicio imperdonable, y muy poco coherente, no utilizar todo lo que ya tengo. Precisamente, mi objetivo es no comprar más cosas innecesarias, porque tengo de todo lo que necesito, y en cantidad. Ahora sólo debo darle uso y exprimir al máximo sus posibilidades. Ese comportamiento y consumo responsable, ya supondrá un importante avance en mi vida.

Tampoco es que yo sea muy consumista, todo hay que decirlo, pero tengo más de lo que necesito, y ese sentimiento choca con mis ansias de libertad. A partir de ahora, pensaré en las mil y una formas de usar lo que tengo hasta la saciedad.

Todo este tema afecta de lleno al contenido de mi armario, por supuesto, pero también quiero simplificar en otras áreas: casa, libros, coche, ocio, gastos en general... Se trata de eliminar todo lo superfluo y aprovechar al máximo lo demás. Casa pequeña y soluciones menos costosas, estilo de vida sencillo, coche funcional, vacaciones baratas, rentabilizar internet como fuente de conocimiento, apostar por la polivalencia en la medida de lo posible, reciclaje, etc. No comprar más de lo que uso, dimensionar adecuadamente mis necesidades, pensarlo dos veces antes de gastar. Volver a una forma más racional de consumo, como se hacía antes, y no dejarme llevar por esta locura en la que nos hallamos inmersos hoy día.

Debo decir que me hace mucha ilusión afrontar esta nueva etapa de mi vida y estoy impaciente por empezar y por contaros mis progresos. Y ni que decir tiene, que me encantaría conocer vuestras opiniones, si alguien más está en la misma situación, o se está planteando un cambio similar. A ver, partidarios y detractores del nomadismo digital: el mundo quiere saber lo que pensáis. :)

































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